2 - 41

|
05:35 a.m. Mientras te afanas en que te salven otros, te ufanas con esa fútil sonrisita. Desgraciadamente, nada se quema en su casa, mujer. Enajenada te conviertes en rinoceronte.

2 comentarios:

Gabriela dijo...

Es gracioso ver como la locura cobra vida en medida que se posesiona de nosotros y se pierde noción de la cordura o pareciera que está por allá fuera leeejos.

Saludines.

Gabriel Navia Cortés dijo...

TOMAR LAS RIENDAS DE PROPIAS DE LA VIDA ES QUE LO Q SE DEBE HACER
SALUDOS

Publicar un comentario

¡Gracias por tus comentarios! Luego te respondo. Nos vemos.

Amaru